El lector (The reader)

Director: Stephen Daldry, 2008


Relata la historia de Michael Berg, un joven adolescente en la Alemania de la postguerra de la Segunda Guerra Mundial. Volviendo del colegio se pone enfermo y es auxiliado por Hanna Berg, una mujer desconocida de 45 años, que le ayuda a volver a casa. Cuando se vuelven a encontrar para agradecerle su gesto, empieza un apasionado romance entre ellos.

Durante su relación, Hanna no habla de su oscuro pasado y oculta que es analfabeta, un secreto personal que mantendrá encubierto y le perjudicará en un momento crucial de su vida. Por este motivo, en cada encuentro le pide a Michael que le lea novelas y relatos, convirtiéndose, de este modo, en lector además de amante. A pesar de su intensa relación y que Hanna disfruta profundamente las lecturas que le hace Michael, desaparece misteriosamente dejándolo confuso y apenado.

Ocho años más tarde y como estudiante de Derecho en la Universidad de Heidelberg, Michael acude a unos seminarios sobre los crímenes nazis ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial; concretamente, los estudiantes presencian un juicio en el que se acusa a unas antiguas agentes de haber dejado morir a cientos de mujeres judías prisioneras en un campo de concentración. Es en ese momento cuando se reencuentran dado que Hanna es una de las acusadas. Michael va descubriendo el pasado y el secreto de la mujer, intuyendo su analfabetismo debido a su defensa contradictoria en el juicio. La vergüenza le impide confesarlo y, por tanto, insiste en defender que no cometió un acto criminal. Este hecho le perjudicará al recibir la sentencia de cadena perpetua. Por el contrario, sus compañeras reciben la pena de cuatro años de cárcel.

Hanna aprenderá a leer y a escribir sola en la cárcel, con la ayuda de Michael, y su dinero será donado a una organización que promueve la alfabetización.

La película es una adaptación de la novela homónima de Bernhard Schlink. El argumento del analfabetismo en la película tiene un papel importante para entender la trama y sucesos principales. Conforma uno de los muchos ejemplos de la importancia que ha supuesto la alfabetización de la sociedad, sobre todo en los periodos de guerra y posguerra.

No cabe duda de que los libros y la lectura han sido y son instrumentos imprescindibles en la lucha contra el analfabetismo. En este contexto, las bibliotecas son una pieza clave puesto que constituyen el espacio idóneo que permite que las personas puedan conservar y fomentar la facultad de la lectura, desempeñando un cometido esencial. Aparecen otras referencias a la lectura como elemento esencial en la vida cotidiana, en este caso los libros y la lectura como actividad que puede crear vínculos emocionales entre personas y, relacionado con esto, la inteligencia como estímulo.

En definitiva, se alude a la cultura como pilar fundamental para poder afrontar las situaciones complejas que se puedan suceder a lo largo de la vida.